Con frecuencia se mencionaba a Cantabria como una región infinita y, sin duda, su riqueza geológica contribuía a sustentar tal calificación. Esa Cantabria, con un importante componente kárstico y una valiosa, aunque frecuentemente desconocida para la sociedad, tradición minera, ofreció un enorme atractivo que se abordó de forma introductoria en las I Jornadas “Cantabria: Aproximación a su Patrimonio Geológico y Minero”, organizadas por la Sociedad Española para la Defensa del Patrimonio Geológico y Minero (SEDPGYM) con motivo de su 30 aniversario, y la Cátedra El Soplao.
La propuesta comprendió tres días (9, 10 y 11 de abril), durante los cuales se desarrollaron visitas de campo a tres importantes emplazamientos desde los puntos de vista geológico y minero: la Cueva El Soplao, el Parque de la Naturaleza de Cabárceno y la Costa Quebrada. La componente en campo se complementó con sesiones en la Escuela Politécnica de Ingeniería de Minas y Energía, donde se analizaron aspectos fundamentales de dos de los tres activos mencionados. Se trató, por tanto, de una propuesta híbrida que combinó las sesiones en campo con conferencias.
La primera de las sesiones fue dedicada a la Cueva El Soplao, completándose la Jornada con la sesión inaugural, la visita a la Exposición de Minerales Lorenzo Pfersich, y una ponencia sobre la Cueva El Soplao y su entorno impartida por Rubén Pérez Álvarez, investigador delegado de la Cátedra.
El segundo destino considerado en las Jornadas fue el Parque de la Naturaleza de Cabárceno. D. Manuel Lucio Fernández, Facultativo y responsable de la planta de tratamiento de Obregón, explicó a los asistentes la operativa de las explotaciones de hierro, precursoras de las singulares morfologías de Cabárceno.

La tercera sesión se centró en Costa Quebrada, activo que ese mismo día estrenaba el sello de Geoparque UNESCO. La actividad ha comprendido una visita y, tras el almuerzo, la conferencia impartida por Viola Bruschi, Directora Científica del Proyecto.

La iniciativa contó además con la participación de estudiantado de la Escuela Politécnica de Ingeniería de Minas y Energía de la Universidad de Cantabria y de la Escuela de Turismo Altamira.
